[mie 26/7/17] En un país hipersensibilizado con el dólar, todo vibra cuando el tipo de cambio pega un salto como el de las últimas semanas. El sector automotor es uno de los que con mayor rapidez asimila y se adapta a las nuevas reglas del juego. Especialmente, los vendedores de las concesionarias que, como tiburones, huelen sangre y atacan. (Ámbito Financiero)