Select Page

La economía ya comenzó a transitar el tercer trimestre de las PASO y los principales consultores coinciden en señalar que han aparecido señales de cierta recuperación en los últimos meses. Se sabía de antemano, aunque quizás el Gobierno tardó en convencerse, que la economía no iba a jugar a favor del oficialismo en las elecciones de octubre. El mejor escenario proyectado era que, por lo menos, no jugara en contra. Es decir, que la economía sería inocua para los objetivos electorales del Gobierno, siempre y cuando se mantuviera la estabilidad cambiaria y la inflación se desacelerara. Así podía esperarse que, a pesar de que los indicadores económicos y sociales aún no lo reflejaran, la gente percibiría alguna mejoría en su “metro cuadrado”, como suelen decir los analistas políticos al referirse a las variables más cercanas a las familias. Para ello es clave que el tipo de cambio no protagonice saltos abruptos ni que la tasa mensual de inflación traiga sorpresas desagradables. De esta manera el horizonte se proyectaba, en el mejor de los casos, de estancamiento. Sin embargo, diversos indicadores económicos y sociales comenzaron a evidenciar alguna mejora.
La economía viene de un primer trimestre para el olvido, con una caída del 5,8% interanual, donde la demanda doméstica se derrumbó 12% y el consumo privado 10,5%, y otro tanto la inversión (-25%). Tasas chinas sísmicas. Los analistas estiman que la recesión tocó así su piso. En el segundo trimestre se evidenciará la recuperación. Leve, pero recuperación al fin. Lo mejor estaría por venir en el tercero y, sobre todo, en el cuarto trimestre. De modo que cuando la gente vaya a votar la “sensación térmica” del “metro cuadrado” sería de alivio. En gran medida el ajuste de los haberes jubilatorios y de los planes sociales junto con los créditos al consumo apuntalarían el anémico consumo interno. Pero también están sembradas esperanzas de que una vez que el sector agrícola deje de jugar, o sea, ya no impulse el nivel de actividad (lo que sería a partir de agosto), sean la construcción que evidencia mejorías y algo el comercio los que empiecen a pujar a favor. El otro sector que está en buena sintonía es Minas y Canteras, principalmente, por Vaca Muerta, y que se descuenta continúe en “verde”. Pero lo que está quedando rezagado, y preocupa, es Brasil, que no termina de arrancar. Se esperaba cierta recuperación de la economía brasileña, pero mes a mes los expertos recortan la estimación de crecimiento ya por debajo del 1%.

Ambito Financiero