Select Page

… El dilema en cuestión es la racionalidad de un plan de subsidios para un sector integrado por empresas multinacionales cuando hay miles de pymes, comercios y cuentapropistas con dificultades tanto o más serias. Cada uno puede tener una respuesta y, seguramente, bien fundada. Es bueno, en este momento, recordar una entrevista que publicó este diario con el embajador australiano en la Argentina, Noel Campbell. El diplomático explicó cómo su país decidió dejar de producir autos para convertirse en importador. Los altos costos fabriles, la ineficiencia y la imposibilidad de competir con otros países, fueron los motivos de esa decisión. La industria automotriz australiana sobrevivía por los subsidios que otorgaba el Estado. Es decir, millones de australiano pagaban impuestos para mantener una industria que fabricaba autos caros para mantener las fuentes de trabajo.

Ambito Financiero